lunes, 19 de octubre de 2009

Desde Freud al Psicoanálisis, pasando por el diván

Aquí estoy una vez más, dispuesto a comentar lo que ha dado de sí ésta nueva clase de Fonaments de Psicologia, con el objetivo de dar mi opinión al respecto de lo poco que hemos habado de Sigmund Freud y su teoría psicoanalista.

Según tengo entendido, el psicoanálisis nace con el propósito de intentar curar o, como mínimo, estudiar las diversas patologías histéricas que Freud pudo observar que se daban, mayoritariamente, en las mujeres de su época. No cabe duda que Freud, con la ayuda de psicólogos como Breuer, hizo del psicoanálisis un instrumento muy útil para tratar diversos tipos de neurosis y que, sea lo que voy a escribir a continuación relevante o no, esta manera de entender la psicología es hoy en día la más "popular" entre todas las posibles; es decir, ¿a quién no le viene a la cabeza la imagen de un psicólogo escuchando a su paciente, recostado éste último sobre un diván, en cuanto nos hablan de psicología?

No es mi intención atentar, a través de estos pensamientos escritos, contra la acción del psicoanálisis respecto a su intervención psicoterapéutica en diversos tipos de fobias neuróticas ni tampoco criticar la creencia de Freud que dicta que el inconsciente conforma la gran mayoría de nuestros pensamientos y que alberga en su interior las razones de posibles neurosis. Incluso podemos llegar a tomar como válida su teoría de Id, Ego y Superego, la cual nos puede ayudar a entender las bases del comportamiento humano a pesar de que no dejan de ser nada más que especulaciones.

Aquello que sí quisiera poner bajo una mirada crítica es ese pensamiento, infundado y sin ningún tipo de base experimental, que tiene Freud el cual determina y propone una base sexual en nuestro comportamiento. Podría llegar a entender las diferentes etapas de desarrollo sexual que comenta pero se me hace bastante difícil entender qué es lo que lo lleva a pensar que el hecho de no superar de manera satisfactoria el complejo de Edipo determina que una persona sea homosexual o heterosexual y que, a su vez, esta homosexualidad inconsciente pueda derivar en esquizofrenia o paranoia. No olvidemos que estas etapas del desarrollo sexual infantil no son más que suposiciones y que Freud está haciendo suposiciones sobre suposiciones, es decir, supone unas etapas y supone lo que pasaría si éstas no se superan correctamente.

Por todo lo comentado estoy en contra de todas estas teorías de Freud, ya que creo que son solo eso, teorías las cuales no tienen ninguna base experimental y, según mi juicio, no se puede determinar la conducta humana sin haber hecho estudios empíricos previos.

¡Hasta la semana que viene!

viernes, 9 de octubre de 2009

¿Es cierto que las conclusiones extraídas del Experimento Milgram sirven para explicar las conductas Nazis?

Esta nueva entrada va dedicada a la clase de Fonaments de Psicolgia que hemos tenido esta mañana. No cabe duda que el vídeo que hemos visto en clase sobre el Experimento Milgram es realmente impactante, tanto el vídeo en sí como la información que desvela que dos de cada tres personas de las que participaron en el experimento proporcionaron descargas eléctricas de muy alto voltage sin oponerse a la autoridad.

Estas estadísticas son sobrecogedoras, de eso no cabe la menor duda, pero lo que me dispongo a poner en tela de juicio es una de las conclusiones extraídas por Stanley Milgram, concretamente aquella que intenta establecer una relación entre el comportamiento de los voluntarios con el de los soldados nazis.

Si bien es cierto que existe una relación entre ambas conductas en cuanto al acato de la autoridad se refiere, es necesario establecer diferencias en el contexto sobre el que se producían estas conductas así como también en las consecuencias que podía comportar un posible desacato a la autoridad.

Todo esto es muy sencillo de explicar. No es mi intención justificar, ni siquiera comprender, la actitud mostrada por millones de soldados alemanes durante la Alemania Nazi o durante el transcurso de la II Guerra Mundial, pero su actitud agresiva, represiva y dañina se podría llegar a explicar por la educación que habían recibido, por el hecho de creerse ellos mismos que estaban haciendo lo correcto o por temor a los castigos, algunos tal vez mortales, que podían derivar del desacato a las órdenes de un superior.

Sin embargo, los voluntarios que se presentaron al Experimento Milgram y que realizaron las descargas eléctricas hasta llegar al límite no pueden acudir a estos motivos para justificar su comportamiento, ya que no tenían nada en contra de los damnificados, no creían que hacian lo correcto y eran totalmente libres de dejar de llevar a cabo las descargas.

Así concluyo, aun contrariado por lo visto en el vídeo y creyendo, pero sin saberlo a ciencia cierta, que yo me hubiese opuesto a la autoridad.

domingo, 4 de octubre de 2009

Parlant de conductisme...


Bones a tothom, la primera entrada d'aquest Blog anirà dedicada al conductisme i no em ve al cap res millor per parlar-ne que una molt bona pel·licula anomendada "The Village" (el Bosque), la trama de la pel·líula es basa en un engany que s'ha pogut dur a terme gràcies al conductisme.

Sinopsis de El bosque

Los miembros de una pequeña comunidad rural de Covington, Pennsylvania, viven atemorizados debido a unas desconocidas criaturas que habitan en los bosques de su alrededor. Varias reglas que no deben ser quebrantadas hacen el asunto aún más tenebroso: No dejes que vean el color rojo. Los atrae. Nunca entres en el bosque. Allí es donde ellos esperan. Y haz caso de la campana de alerta. Significa que vienen...

Totes aquestes pors i reglaments dels quals parla la sinopsi son fruït del conductisme, ja que són una resposta condicionada preoduïda per uns estímuls condicionats.